
Caso Emily Ceco
15 años de prisión para el agresor.
El caso de Emily Ceco es uno de esos expedientes que trascienden lo jurídico para convertirse en
un verdadero símbolo de lucha contra la violencia de género. Lo que en un inicio intentó ser
minimizado como un hecho de “lesiones leves” terminó revelando una realidad mucho más grave:
un intento concreto de quitarle la vida a una mujer en un contexto de violencia sistemática.
Emily y Santiago Martínez se conocieron en un reality, iniciaron una relación, contrajeron
matrimonio y comenzaron una convivencia que, lejos de ser una historia de amor, derivó en un
progresivo y sostenido círculo de violencia.
El punto más crítico de violencia se dio en el último episodio, donde la vida de Emily estuvo en
riesgo real. No se trató de un exceso, ni de una discusión: se trató de un intento de femicidio que
no llegó a consumarse únicamente por factores externos propios de la figura de la tentativa.
La propia víctima, en un acto desesperado de supervivencia, logró defenderse, resistir, pedir ayuda y
morder a su agresor, lo que impidió que el resultado final fuera la muerte.
La diferencia jurídica en este caso no es menor: pasar de una calificación de lesiones leves —que
podría haber derivado en una pena de apenas un año de prisión— a una condena por tentativa de
femicidio agravado por el contexto de violencia de género implicó un salto cualitativo determinante.
No solo en términos de pena, sino en el reconocimiento de la verdadera gravedad de los hechos.
Esa transformación no fue automática. Fue el resultado de una estrategia jurídica precisa, firme y
comprometida, liderada por el Dr. Roberto Castillo, quien logró demostrar que no se estaba frente a
un hecho aislado, sino ante un proceso de violencia estructural que culminó en un intento de
homicidio agravado.
Logrando una sentencia que condenó a Santiago Martínez a 15 años de prisión,
marcando un precedente contundente: cuando la violencia escala hasta poner en riesgo la vida, no
hay lugar para interpretaciones minimizantes.
Este caso no solo representa una victoria judicial. Representa un mensaje claro: la correcta
calificación legal puede cambiar el destino de una causa y, sobre todo, hacer justicia en su
verdadera dimensión.

Defensa Julieta Silva
El doctor Roberto Castillo asumió la defensa de Julieta Silva en una causa penal de gran repercusión pública en Mendoza, donde enfrentaba múltiples imputaciones, entre ellas lesiones, privación ilegítima de la libertad, amenazas y desobediencia judicial, tras una denuncia presentada por su entonces pareja.
El caso se desarrolló en un contexto particularmente complejo, ya que Silva arrastraba una fuerte estigmatización social derivada de su condena anterior por homicidio culposo en 2017, hecho por el cual ya había cumplido la pena correspondiente. La defensa debió afrontar no sólo el proceso judicial sino también el fuerte prejuicio público que rodeaba a la imputada.
A través de una estrategia jurídica orientada a desarticular las acusaciones más graves, la defensa logró el sobreseimiento en delitos como privación ilegítima de la libertad, amenazas y desobediencia, alcanzando una resolución que redujo el conflicto penal a un acuerdo por lesiones leves y cerró el proceso en condiciones favorables para la imputada.
El resultado fue considerado significativo dentro del caso, ya que permitió revertir un escenario inicial adverso y atravesado por fuertes prejuicios sociales, logrando una resolución jurídica muy distinta a la que se proyectaba al inicio del proceso

Caso Sebastián Villa
El Dr. Roberto Castillo intervino como representante legal de Tamara Doldán en la causa penal iniciada contra el futbolista Sebastián Villa, acusado de abuso sexual en un hecho ocurrido en la provincia de Buenos Aires.
La intervención del Dr. Castillo se centró en impulsar la investigación, aportar elementos probatorios y sostener la acusación durante el proceso judicial, en un caso que tuvo una enorme repercusión mediática debido a la notoriedad pública del imputado y al impacto social de las denuncias vinculadas a violencia sexual.
A lo largo del proceso, la representación legal de la víctima tuvo un rol clave para visibilizar la denuncia y garantizar el avance de la causa, consolidando un caso de alto interés público en el que se debatieron cuestiones centrales vinculadas a la protección de las víctimas y la responsabilidad penal en casos de violencia de género.
La participación del Dr. Roberto Castillo en este proceso reafirma su experiencia en casos penales complejos y de fuerte exposición mediática, así como su compromiso con la defensa y representación de víctimas en causas de alta sensibilidad social.
